Agradezco a este maravilloso producto por haber hecho de mi infancia y pre-adolescencia cada noche del 7 de diciembre un momento de alegría y felicidad al lado de la familia y amigos, que con entusiasmo esperábamos que a cada uno nos dieran muchas de estas cajas llenas de estas delgadas bengalas, y así al momento de prenderlas ver sus brillantes y cautivantes chispas relucir en la noche que muchos ignorábamos era la celebración de la Inmaculada Concepción y el comienzo de otras festividades navideñas.
Es una lastima que hoy en día sea considerado un producto peligroso y su venta sea ilegal. Gracias a la suerte y el tiempo, pude disfrutar demasiado de ellas. :)

No hay comentarios:
Publicar un comentario